Últimamente me causa bastante impresión como los medios y los gobiernos mantienen a la gente en estado de pánico constante, ya sea para su manipulación o una equivocada toma de decisiones, no se.
Y la verdad es que no se puede vivir tranquilo, porque si no es un cometa que viene en dirección a la tierra en 150 años más, es el calentamiento global inminente, o es un ataque terrorista cerca de “Peor es Na” que mato a 100 personas, o que estamos bajo placas tectónicas que provocarán un desastre natural de grandes proporciones en nuestro país, sumergiéndolo para siempre y transformándolo así en una especie de Atlántida contemporánea.
A eso, agréguele el transantiago, el desempleo, el stress, el robo de políticos que envenena a la gente, el alza en el precio de los recursos naturales, alza de combustibles, contaminación acústica, contaminación ambiental, saber que un montón de especies están muriendo y que los pingüinos y otras especies de los polos ya están sufriendo las consecuencias. Hay estadísticas que indican que la gente hace vida de pareja pero que cada vez es menos la gente que tiene hijos, ¿y como no?, ¿para que traer a mi hijo a un mundo destinado a la extinción?.
La receta anterior es un caldo de cultivo para las malas ideas, por ejemplo, si no tengo agua, mato a quien se me atraviese en el país vecino para conseguirla, si no tengo petróleo, estrello un avión contra un monumento nacional y ya tengo el palo blanco que necesitaba para matar a una horda de habitantes de Irak, si no tengo gas, siempre hay un problema limítrofe con el cual sobornar al país vecino y si tengo las armas para hacerlo, puedo tomar la decisión previo a cualquier mesa de conversación.
¿Tengo miedo?, por supuesto, espero que no encuentren aquí en Chile lo que reemplazará al petróleo, porque estoy seguro que ese día, no habrá criptonita que nos salve de las “SUPER-POTENCIAS”.
SALUDos!
Bytes!
mayo 09, 2007
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1 comentarios:
Hola Edgardo, bienvenido de vuelta. Apuntaste a algo duro, "...¿para que traer a mi hijo a un mundo destinado a la extinción?.", y en el mejor de los casos, heredándoles un mundo de problemas serios o condenados a una calidad de vida mediocre. En realidad soy optimista, me parece que hay signos pequeños de cambio, me preocupa el tiempo que tenemos para reaccionar y alcanzar a ser efectivos con las remediaciones. También se está incorporando como parámetro que no se puede emperorar el medio sin remediar si se quiere iniciar alguna actividad económica, etc. Ahora hay que pasar del discurso al hecho y generar los espacios de confianza y regulación para actuar.
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